CORAZÓN SALTARÍN, CORAZÓN COLORÍN

Mami, mira que tengo
un corazón saltarín
que da y da brinquitos
y sin embargo no puede salir.
Un corazoncito retozón
voltea y vuelve a dar vueltas
y no encuentra las puertas
ni la salida ni el portón.
Será que hoy es sólo
corazoncito remolón
queriendo convertirse en flor
para quedarse mirando al sol.
Parece más bien corazón melodía
que quiere detenerse
en un gran pentagrama
para convertir en canciones
los sustos de la semana.
Pero si quisiera ser corazón de colores,
¿cuáles le iríamos a poner?
Hijo de mis amores:
azul de cielo con luna llena
para que se sostenga;
gris de pasajero invierno
para que sienta
que los sobresaltos no son eternos;
rosado del alba
para que así se le ponga el alma;
el verde del semáforo
para que no se detenga
como el ágil vuelo de los pájaros;
el rojo de vez en cuando
pero para que se pare
a pensar cómo seguir caminando;
y el negro… pero de ese no cuento
porque es un misterio.
(Jorge Gómez A.)
Imágenes Flickr
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Augusto Paniagua Pineda -