Noche

En la quietud que avecina habrá un tenue cambio
cerrará la luz del día, brotará del cielo canto.
No es ya el canario cantor oprimido en su jaula
él se agazapa en él nido, él prepara dulce tonada.
Ni las alegres mariposas en busca de preciado polen
de un tubo nectarífero o de los pequeños rebrotes.
Ya las plantas verdes entredormidas se quedan
mientras nace en el oriente el ser que las alimenta.
¿Y qué con las azucenas, los helechos y las bifloras?
¿qué con los novios blancos, los crisantemos y las viudas?
No tienen los colores vistosos, ni los pétalos multiformes
no adornan los jardines, sus virtudes más se esconden.
Los grillos se alborotan, disfrutan algarabía y derroche
pues nadie les anticipa el verde prado a montones.
Y las pomposas nubes ¿dónde se esconderán?
permanecen abismadas, sus formas no flotan más.
Y desde la ancha bóveda, confundida con los astros
recibimos los destellos de la luna y sus aliados.
Y los seres humanos en tranquilos aposentos
respiran la breve calma, disfrutan profundos sueños.
(Imagen tomada de Google.com)
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